Páginas web en Tijuana.
Un sitio en español y en inglés que carga rápido, que Google encuentra, y que un asistente de IA está dispuesto a citar cuando alguien pregunta por tu giro aquí. Desde $2,400 USD, de dos a cinco semanas.
Un sitio en español y en inglés que carga rápido, que Google encuentra, y que un asistente de IA está dispuesto a citar cuando alguien pregunta por tu giro aquí. Desde $2,400 USD, de dos a cinco semanas.
Un consultorio en Zona Río llena la agenda con pacientes que cruzan la garita, y esos pacientes buscan en inglés. El mismo consultorio atiende en español a quien vive a diez cuadras. Un proveedor por Otay cotiza en dólares para un comprador que está en San Diego, y factura en pesos. Dos públicos, dos idiomas, y casi siempre un solo sitio que atiende bien a uno de los dos.
Lo que sigue es predecible. La versión en inglés resulta ser una traducción automática de la española, o al revés, y se nota en la primera frase. Google la lee como contenido repetido, o de plano no la encuentra porque nadie le dijo que existe. El paciente que cruzó la frontera llega a una página que no le habla.
Construimos las dos versiones como dos sitios que se saben hermanos. Cada página declara su idioma y dónde vive su equivalente, el menú cambia completo, y nadie acaba en la página de inicio por haber apretado un botón.
Una clínica dental en Zona Río. Dos terceras partes de sus pacientes nuevos llegan de San Diego y buscan en inglés, por tratamiento y por precio. El sitio actual está en español con una pestaña que traduce el menú y nada más. La versión en inglés se construye como su propio sitio: las páginas de tratamiento que esa gente busca, los precios en dólares donde aplica, y cómo llegar desde la garita.
Un proveedor de maquiladora por Otay. Sus compradores están del otro lado y lo encuentran por recomendación, nunca por búsqueda. No necesita catálogo. Necesita que cuando un comprador escriba su nombre en Google, o se lo pregunte a ChatGPT, aparezca una empresa seria con sus procesos y sus certificaciones a la vista.
Un despacho que atiende de los dos lados. Cobra en dos monedas y explica dos marcos legales. El sitio tiene que dejar claro qué servicio aplica de qué lado sin que el visitante adivine, y verse igual de serio en los dos idiomas.
Tomamos sitios donde hay algo que explicar: servicios con precio, procesos, credenciales, casos. De cinco a treinta páginas por idioma es el rango normal. Si ya tienes un sitio que funciona y lo que quieres es que lo encuentren, ese es otro trabajo y cuesta menos.
No hacemos tiendas en línea con inventario y pagos. No manejamos tus redes ni compramos anuncios por ti. Si lo que necesitas es alguien que publique tres veces por semana en Instagram, no somos nosotros, y te lo decimos en la primera llamada en lugar de venderte un sitio.
Esta página se escribió a partir de un esquema estructurado y se revisó a mano antes de publicarla. El trabajo es a la medida, operado por su dueño, nunca de plantilla.
Con un párrafo sobre tu negocio es suficiente. O escribe a hola@xala.studio.