Trabajas con el mismo equipo pequeño desde la primera llamada hasta el lanzamiento y después, con el fundador al frente. Sin ejecutivos de cuenta, sin pases de estafeta, sin misterio sobre quién tiene las manos en tu software.
La mayoría de los proyectos empiezan como un sitio web. Algunos crecen hasta volverse el software que mueve el negocio: reservaciones, agenda, facturación, un tablero que tu personal sí va a abrir. Los dos salen del mismo estudio, así que no contratas a dos proveedores y luego rezas para que se entiendan.
Elegimos proyectos por qué tan bien encajan con el estudio, sin importar el giro. Ya hemos trabajado con franquicias, revistas, cuadrillas de campo, empresas de eventos, búsqueda local y sitios de estudios creativos. Los negocios con dueño al frente suelen ser los que mejor encajan. Solo tomamos trabajo que podamos construir sin correr.
El estudio opera desde San Diego y Tijuana. Trabajamos en persona en toda la región fronteriza y el sur de California, y a distancia con clientes en todo Estados Unidos.