Auditoría de IA en Rosarito.
Una revisión de precio fijo sobre dónde la IA o el software le ahorrarían horas reales a tu negocio en Rosarito, sobre todo las que se van en trabajar en dos idiomas. Dos semanas, un documento, ordenado y con números.
Una revisión de precio fijo sobre dónde la IA o el software le ahorrarían horas reales a tu negocio en Rosarito, sobre todo las que se van en trabajar en dos idiomas. Dos semanas, un documento, ordenado y con números.
Rosarito atiende a mucha más gente de la que vive aquí. Visitantes de fin de semana de San Diego y Los Ángeles, jubilados y gente que trabaja en línea y se quedó a vivir, compradores buscando departamento frente al mar, producciones que graban en los estudios, y los contratistas, restaurantes y administradores de propiedades que los atienden a todos. La clientela es en buena parte americana. El equipo que la atiende es mexicano. Aquí cada negocio trabaja en dos idiomas, todos los días.
Eso se cobra desde el primer minuto. El primer mensaje llega en inglés a las nueve de la noche, de alguien que está a dos horas y está comparando entre tú y otra opción, y casi siempre se queda con el trabajo quien contesta primero. Las cotizaciones salen en dólares. El acuerdo se arma en inglés, la cuadrilla lo ejecuta en español y el dueño queda en medio traduciendo para los dos lados. Cada uno de esos documentos existe dos veces y las dos copias tienen que decir lo mismo.
Contestar rápido, en el idioma correcto y con la misma información es trabajo de máquina. La auditoría sigue a un cliente real desde el primer mensaje hasta el último pago, en los dos idiomas, y cuenta las horas que se van en las partes que nadie extrañaría hacer a mano. Luego ordena de tres a cinco arreglos con lo que costaría construir cada uno, qué conviene dejar en paz y en qué orden hacerlos en noventa días.
Un administrador de propiedades o de rentas. Las consultas entran por tres portales más los mensajes directos, los huéspedes preguntan lo mismo sobre estacionamiento, agua y hora de entrada, y los estados de cuenta para los dueños se arman a mano a fin de mes. La auditoría cuenta los mensajes de una semana cargada, le pone precio a una sola fuente de respuestas que sirva en los dos idiomas y revisa aparte qué costaría armar el reporte una sola vez.
Un restaurante o un lugar de eventos en la costa. Las consultas de bodas y grupos llegan en inglés, se cotizan a mano y luego se enfrían mientras alguien persigue el anticipo. Seguimos un evento desde el primer mensaje hasta el pago final, anotamos cada punto donde una persona vuelve a armar información que ya existía y le ponemos precio al arreglo. Una parte es desarrollo y otra es una plantilla que nadie ha escrito.
Un contratista que trabaja para dueños de casa americanos. Cada presupuesto se arma desde cero, cada cambio de obra se explica dos veces en dos idiomas y el cliente pide fotos de avance en un horario que nadie acordó. La auditoría mide primero el tiempo de presupuestar, porque casi siempre es el número más grande de la hoja, y le pone precio a lo que haría falta para bajarlo.
Trabajamos con empresas establecidas y con operación real, de unas cinco a cincuenta personas, donde el dueño sigue metido en el trabajo. Ser bilingües es parte del servicio, así que el documento se entrega en el idioma que usa tu equipo, y aquí casi siempre son los dos.
No tomamos negocios de una o dos personas. Un agente solo o una sola casa en renta rara vez tiene suficiente trabajo repetido para que el gasto regrese, y a ese tamaño conviene más una suscripción y un par de buenas plantillas.
La auditoría cuesta $1,500 USD, precio fijo, y bajar a Rosarito va incluido. Los desarrollos que salgan de ahí van de $6,000 a $15,000 USD, y la auditoría no te obliga a ninguno. Eres libre de quedarte con el documento y ya, o de dárselo a otro para que lo construya. Dos semanas desde la primera junta hasta la sesión en vivo donde lo revisamos contigo.
Esta página se escribió a partir de un esquema estructurado y se revisó a mano antes de publicarla. El trabajo es a la medida, operado por su dueño, nunca de plantilla.
Con un párrafo sobre tu negocio es suficiente. O escribe a hola@xala.studio.