Auditoría de IA en Tecate.
Una revisión de precio fijo sobre dónde la IA o el software le devolverían horas a tu operación en Tecate. Dos semanas, un documento, de tres a cinco arreglos ordenados con lo que valen y lo que costarían.
Una revisión de precio fijo sobre dónde la IA o el software le devolverían horas a tu operación en Tecate. Dos semanas, un documento, de tres a cinco arreglos ordenados con lo que valen y lo que costarían.
Los transportistas usan Tecate cuando Tijuana se atora, y esa rapidez es parte de por qué funcionan las empresas de aquí. Talleres de muebles, cerveza y bebidas, alimentos y agricultura, manufactura chica y las líneas que suben todo eso al norte. Poco más de cien mil habitantes, lo que quiere decir empresas más chicas y oficinas todavía más chicas: dos, tres, tal vez cinco personas viendo cotizaciones, compras, documentos de exportación, dudas de nómina y el teléfono.
Una oficina así rinde mucho, hasta el día en que se vuelve el cuello de botella. Las mismas tres personas tocan cada pedido, así que en semana pesada la cotización sale el jueves en vez del martes. El dueño autoriza todo porque no hay quien más lo haga, y las autorizaciones se forman detrás de lo que el dueño traiga ese día. Y mientras tanto el papeleo vive en dos idiomas, porque el comprador está de un lado de la línea y la planta del otro.
La auditoría encuentra a dónde se van esas horas. Seguimos un pedido desde la primera consulta hasta producción, documentos de exportación y pago, nos sentamos con las dos o tres personas que lo cargan y contamos lo que cuestan los pasos manuales en una semana normal y en una pesada. Luego ordenamos de tres a cinco arreglos con precio de desarrollo para cada uno, decimos qué dejar en paz y armamos un orden a noventa días. A las operaciones chicas les rinde más, porque unas cuantas horas recuperadas por semana son un buen porcentaje del equipo.
Un taller de muebles que envía al norte. Cada pedido lleva algo a la medida, así que las cotizaciones se arman desde cero y las listas de corte se capturan dos veces, una para el taller y otra para la confirmación del cliente. La auditoría sigue un pedido de la consulta a la entrega, cuenta la recaptura y le pone precio a un paso de cotización que cargue lo repetido y te deje a ti la decisión del precio.
Un productor de bebidas o alimentos. Los pedidos de distribuidores llegan por correo y por teléfono, los registros de lote viven entre una libreta y una hoja de cálculo, y las etiquetas y documentos de cumplimiento se rehacen para cada comprador. Medimos cuánto tarda hoy un ciclo completo de pedido en papel y le ponemos precio a las piezas que vale la pena juntar en un solo lugar, empezando por la que se paga más rápido.
Un fabricante chico o una línea en la garita. Cada embarque trae su propio juego de documentos y el dueño los revisa todos porque una carga rechazada es un día perdido. La auditoría separa las revisiones que necesitan el ojo del dueño de las que un sistema puede marcar solo, y le pone precio a esa separación. En una oficina de cinco personas, ahí suele estar la hora más grande que se recupera.
Trabajamos con empresas establecidas y con operación real, de unas cinco a cincuenta personas. Que sean chicas está bien, y en Tecate lo chico es lo normal. Los dueños de aquí suelen traer sus números en la cabeza, lo que hace rápida la parte de medir. Lo que sí necesitamos es un negocio con suficiente trabajo repetido para medirlo y un dueño que nos pueda dar unas horas para enseñarnos cómo funciona.
No tomamos negocios de una o dos personas. A ese tamaño lo honesto suele ser una suscripción, una agenda en línea y mejores plantillas, y preferimos decirlo antes que venderte una auditoría.
La auditoría cuesta $1,500 USD, precio fijo, y vamos contigo. Los desarrollos más grandes van de $6,000 a $15,000 USD y la auditoría no te obliga a ninguno. Hay clientes que se quedan con el documento, hacen ellos mismos los dos arreglos más baratos y ahí le paran.
Esta página se escribió a partir de un esquema estructurado y se revisó a mano antes de publicarla. El trabajo es a la medida, operado por su dueño, nunca de plantilla.
Con un párrafo sobre tu negocio es suficiente. O escribe a hola@xala.studio.