El ritmo normal en Xala es de seis a doce semanas del arranque al lanzamiento. Los sistemas más grandes pueden llevar más, pero la unidad de trabajo siempre es la semana, nunca el trimestre. Casi todos los prospectos suponen que es una decisión de costo. No lo es.
Por qué ganan los ciclos cortos
Tres razones, en orden de importancia.
La memoria. Mientras más tarda un proyecto, menos se acuerda nadie de por qué empezó. Un proyecto de seis semanas termina con el encargo original todavía sobre la mesa. Uno de nueve meses termina con dos retrospectivas, un cambio de responsable y tres teorías sobre cuál era la meta.
La atención del operador. Trabajamos con la persona que lleva el changarro, y esa persona tiene un negocio que atender. Puede estar clavada en diez juntas semanales. No puede estarlo en cuarenta.
La calibración. Los ciclos cortos obligan a decidir lo que los ciclos largos te dejan patear para adelante. «Tenemos nueve meses» normalmente produce un mes siete en el que no ha pasado nada, porque la fecha todavía no muerde. «Tenemos seis semanas» produce una semana uno de decisiones reales.
El software tranquilo aguanta el turno largo. El ritmo que produce software tranquilo también es corto.
Lo que no tomamos
Si el encargo honestamente pide doce meses, no somos el estudio. Te lo decimos rápido, casi siempre en la primera conversación. Tres tipos de trabajo que solemos rechazar:
- Migraciones de sistemas corporativos. Migrar un sistema interno de quince años es trabajo de verdad. No es nuestro trabajo.
- «Constrúyenos un SaaS completo desde cero». Si todavía nadie lleva el negocio día a día, no tienes un proyecto. Tienes una idea. Entramos cuando ya tienes clientes reales pagándote.
- Iguala abierta sin fecha de fin. No vendemos horas. Vendemos una cosa terminada con un final claro.
Cómo se ve un proyecto típico
- Semana 0: Un párrafo de encargo por el formulario. Respondemos en dos días hábiles. Si hace clic, agendamos una llamada.
- Semana 1: Alcance cerrado. Escribimos la especificación. Tú la lees y nos dices qué está mal.
- Semanas 2 a 8: Construcción, a la vista, contra la especificación. Juntas semanales. Software funcionando al final de cada semana.
- Última semana: Lanzamiento, entrega, documentación. Después de esto no somos la dependencia. Tú lo eres.
Ese es el ritmo. Funciona porque lo hacemos funcionar, y porque decimos que no a los proyectos que no encajarían.
Las preguntas son bienvenidas: hola@xala.studio